Synopsis

Madama Butterfly

Act I
Japan, early 20th century. Lieutenant B.F. Pinkerton of the U. S. Navy inspects a house overlooking Nagasaki harbor that he is leasing from Goro, a marriage broker. The house comes with three servants and a geisha wife named Cio-Cio-San, known as Madame Butterfly. The lease runs for 999 years, subject to monthly renewal. The American consul Sharpless arrives breathless from climbing the hill. Pinkerton describes his philosophy of the fearless Yankee roaming the world in search of experience and pleasure. He is not sure whether his feelings for the young girl are love or a whim, but he intends to go through with the marriage ceremony. Sharpless warns him that the girl may view the marriage differently, but Pinkerton brushes off such concerns and says someday he will take a real, American wife. He offers the consul whiskey and proposes a toast. Butterfly is heard climbing the hill with her friends for the ceremony. In casual conversation after the formal introduction, Butterfly admits her age, 15, and explains that her family was once prominent but lost its position, and she has had to earn her living as a geisha. Her relatives arrive and chatter about the marriage. Cio-Cio-San shows Pinkerton her very few possessions, and quietly tells him she has been to the Christian mission and will embrace her husband’s religion. The Imperial Commissioner reads the marriage agreement, and the relatives congratulate the couple. Suddenly, a threatening voice is heard from afar—it is the Bonze, Butterfly’s uncle, a priest. He curses the girl for going to the Christian mission and rejecting her ancestral religion. Pinkerton orders them to leave and as they go the Bonze and the shocked relatives denounce Cio-Cio-San. Pinkerton tries to console Butterfly with sweet words. She is helped by Suzuki into her wedding kimono, and joins Pinkerton in the garden, where they make love.

Act II—Part 1
Three years have passed, and Cio-Cio-San awaits her husband’s return. Suzuki prays to the gods for help, but Butterfly berates her for believing in lazy Japanese gods rather than in Pinkerton’s promise to return one day. Sharpless appears with a letter from Pinkerton, but before he can read it to Butterfly, Goro arrives with the latest potential husband for Butterfly, the wealthy Prince Yamadori. Butterfly politely serves the guests tea but insists she is not available for marriage—her American husband has not deserted her. She dismisses Goro and Yamadori. Sharpless attempts to read Pinkerton’s letter and suggests that perhaps Butterfly should reconsider Yamadori’s offer. “And this?” asks the outraged Butterfly, showing the consul her small child. Sharpless is too upset to tell her more of the letter’s contents. He leaves, promising to tell Pinkerton of the child. A cannon shot is heard in the harbor announcing the arrival of a ship. Butterfly and Suzuki take a telescope to the terrace and read the name of Pinkerton’s ship. Overjoyed, Butterfly joins Suzuki in strewing the house with flower petals from the garden. Night falls, and Butterfly, Suzuki, and the child settle into a vigil watching over the harbor.

Act II—Part 2
Dawn breaks, and Suzuki insists that Butterfly get some sleep. Butterfly carries the child into another room. Sharpless appears with Pinkerton and Kate, Pinkerton’s new wife. Suzuki realizes who the American woman is, and agrees to help break the news to Butterfly. Pinkerton is overcome with guilt and runs from the scene, pausing to remember his days in the little house. Cio-Cio-San rushes in hoping to find Pinkerton, but sees Kate instead. Grasping the situation, she agrees to give up the child but insists Pinkerton return for him. Dismissing everyone, Butterfly takes out the dagger with which her father committed suicide, choosing to die with honor rather than live in shame. She is interrupted momentarily when the child comes in, but Butterfly says goodbye to him and blindfolds him. She stabs herself as Pinkerton calls her name.

Synopsis

Madama Butterfly

Acto I: Nagasaki, Japón, a principios del siglo XX. El teniente de la Marina de los EE.UU. Benjamín Franklin Pinkerton inspecciona una casa japonesa con Goro, el agente matrimonial del lugar que le ha buscado la casa en una colina que domina el puerto, para cuando se case con Madama Butterfly (Cio-Cio-San). Presentan a Pinkerton y Suzuki, que ha sido contratada como doncella de su esposa.

El cónsul americano, un hombre de mediana edad llamado Sharpless, es el primero en llegar, con la respiración entrecortada por la empinada cuesta. El despreocupado Pinkerton explica a Sharpless que ha firmado un contrato matrimonial de novecientos noventa y nueve años, que puede cancelar en cualquier momento. Presumiendo del espíritu aventurero de los americanos, invita a Sharpless a beber y los dos brindan "¡América por siempre!" A Sharpless le preocupa que la chica japonesa pueda tomarse sus votos más en serio.

Interrumpe su conversación el bullicio del grupo de la novia que se aproxima, encabezado por Cio-Cio-San, cuya voz se alza sobre las demás. Ella saluda a Pinkerton y al cónsul, a cuyas preguntas corteses ofrece datos de su pasado: cuando su familia perdió todo su dinero, ella se hizo geisha, que según señala, es una profesión respetable. Su madre todavía vive, su padre murió (cuando menciona esto, sus amigos muestran pudor). Juguetonamente pide a Sharpless que adivine su edad; él se aventura a decir veinte, pero en realidad ella tiene quince años.
Goro convoca a los sirvientes y anuncia a los recién llegados, el funcionario imperial y un funcionario del registro. La madre de Cio-Cio-San elogia al novio con cortesía, pero varios parientes y amigos predicen un divorcio temprano. Sharpless espera que Pinkerton aprecie a la novia.

Cuando Pinkerton pregunta a Butterfly qué es lo que ha metido en sus mangas, ella le muestra artículos de tocador, y después un cuchillo envainado del que no quiere hablar. Goro explica con tranquilidad que el padre de Cio-Cio-San se hizo el hara-kiri por órdenes del emperador.

Butterfly cuenta a Pinkerton que acudió al Consulado para convertirse a su religión. Goro da unas palmadas reclamando atención, y el funcionario lee el contrato matrimonial, que firman ambas partes.

Sharpless se va con el funcionario y Pinkerton, deseoso de librarse de los familiares, propone una ronda de bebidas para todos. Unos extraños gritos interrumpen la fiesta de pronto: un tío de Cio-Cio-San, un bonzo (monje budista), ha sabido de esta boda e irrumpe en la escena para convencer a los demás de que denuncien a Butterfly. Después, se van todos.

Pinkerton consuela a Cio-Cio-San, quien pide a Suzuki que la ayude a ponerse su camisón de la noche de bodas. Al caer la noche, Pinkerton habla amorosamente a su esposa, y se abrazan antes de entrar en la casa.

Acto II: Han transcurrido tres años. En la misma casa, Butterfly espera pacientemente el regreso de su marido. Suzuki, viendo que están prácticamente sin dinero, duda que Pinkerton vaya a volver "cuando los petirrojos construyan sus nidos", como había prometido. Butterfly no está de acuerdo, y describe cómo llegará su barco al puerto de Nagasaki.

Goro y Sharpless visitan a Butterfly porque Pinkerton ha escrito a Sharpless pidiéndole que vaya a verla. Llena de alegría, Butterfly pregunta con qué frecuencia construyen sus nidos los petirrojos en América: quizá sea menos a menudo que en Japón, lo que explicaría por qué Pinkerton no ha regresado en tres años. Goro ríe, instando a Butterfly a que cuente los muchos pretendientes que han pedido su mano en matrimonio. Goro le presenta al Príncipe Yamadori, pero a ella no le interesa, y declara que ya está casada. Goro, Yamadori y Sharpless hablan en privado de que el barco de Pinkerton llegará dentro de poco, pero que él no quiere ver a Butterfly.

Cuando Goro y Yamadori se marchan, Sharpless lee a Butterfly la carta de Pinkerton y le pregunta qué haría si su marido no regresara nunca. Podría volver a ser una geisha, dice ella, o mejor, podría morir. Sharpless le aconseja casarse con Yamadori, y entonces Butterfly le presenta a su hijo Sorrow. Ella cree que Pinkerton volverá con toda seguridad si sabe de la existencia de su hijo.

Se oye a lo lejos una salva de cañón, anunciando la llegada al puerto de un barco. Butterfly lo ve y sabe que es el barco de Pinkerton. Pletórica de alegría, reúne flores y las desparrama por toda la casa con la ayuda de Suzuki. Ésta le trae su traje de novia, y ambas mujeres y el niño se sientan a esperar el regreso de Pinkerton.

Acto III: Al anochecer, se oyen los ruidos del puerto y las voces en la distancia, y Butterfly por fin se retira a dormir, a condición de que Suzuki la despierte cuando llegue Pinkerton. Éste llega enseguida con Sharpless, y piden a Suzuki que no despierte a Butterfly. Suzuki ve a una mujer en el jardín, la "verdadera esposa americana" de Pinkerton.

Sharpless ha hablado a Pinkerton del niño, y ambos quieren que Suzuki les ayude a convencer a Butterfly de que deje a Pinkerton y a su mujer llevarse el niño a América. Pinkerton pide a Sharpless que cuide de Butterfly, y luego se despide de la casa y se marcha. La mujer de Pinkerton, Kate, pide a Suzuki que tranquilice a Butterfly diciéndole que ella, Kate, puede atender muy bien a Sorrow.

Synopsis

Madama Butterfly

Acte I: Nagasaki, Japon, au début du 20ème siècle. Sur une colline dominant le port, le lieutenant Benjamin Franklin Pinkerton, de la marine des Etats-Unis, visite une maison japonaise, avec Goro, un marieur local qui a fait en sorte que l'officier puisse en disposer lorsqu'il épousera Madama Butterfly (Cio-Cio-San). Suzuki, qui a été recrutée comme servante de la nouvelle mariée est présentée à Pinkerton.

Le consul américain, un homme d'âge moyen nommé Sharpless, est le premier à arriver, ahanant en raison de la forte montée. L'insouciant Pinkerton explique à Sharpless qu'il a signé un contrat de mariage pour 999 ans, contrat qu'il est à tout moment en droit de résilier. Faisant l'éloge de l'esprit d'aventure yankee, il propose un verre à Sharpless et tous deux portent un toast en s'écriant « America Forever ! » Sharpless se préoccupe de la jeune fille japonaise qui, peut-être, a engagée sa foi plus sérieusement.

Leur conversation est interrompue par le bruit du cortège nuptial qui approche, avec, en tête, Cio-Cio-San, dont la voix s'élève au-dessus des autres. Elle accueille Pinkerton et le consul aux questions polies auxquelles elle répond en donnant des informations concernant son passé : sa famille ayant perdu sa fortune, elle est devenue geisha, ce qui, ainsi qu'elle en fait la remarque, est une profession parfaitement honorable. Sa mère est toujours en vie, mais son père est mort (à cette mention ses amis témoignent d'un certain trouble). Sur le ton du jeu, elle met Sharpless au défi de deviner son âge ; il lui donne vingt ans, mais elle n'en a que quinze en réalité.

Goro convoque les serviteurs et leur annonce les dernières arrivées, le Commissaire Impérial et un fonctionnaire de l'état civil. Bien que la mère de Cio-Cio-San fasse poliment l'éloge du marié, un certain nombre de parents et d'amis prédisent un prochain divorce. Sharpless espère que Pinkerton apprécie la mariée.

Lorsque Pinkerton demande à Butterfly ce qu'elle transporte dans ses larges manches, celle-ci lui montre un certain nombre d'articles de toilette, ainsi qu'un couteau dans son fourreau, dont elle ne veut rien dire. Goro explique calmement que le père de Cio-Cio-San s'est suicidé hara-kiri avec cette dague sur ordre de l'empereur.

Butterfly dit à Pinkerton qu'elle s'est rendue au consulat pour se renseigner sur la manière d'adopter sa religion. Goro frappe dans ses mains pour attirer l'attention et le commissaire lit le contrat de mariage. Les parties le signent.

Sharpless sort avec le Commissaire, et Pinkerton, impatient de se débarrasser de la famille, leur propose à tous de prendre un verre. La cérémonie est bien vite interrompue par des cris étranges : un oncle de Cio-Cio-San, un bonze (un moine bouddhiste) a appris son mariage et surgit sur la scène. Il incite les autres à dénoncer Butterfly et tous sortent.

Pinkerton réconforte Cio-Cio-San qui appelle Suzuki pour que cette dernière l'aide à passer la chemise de nuit qu'elle portera pour sa nuit de noce. Comme la nuit tombe, Pinkerton parle tendrement à sa jeune épousée et ils s'embrassent avant d'entrer dans la maison.

Acte II. Trois années ont passé. Dans la même maison, Butterfly attend patiemment le retour de son mari. Suzuki, remarquant qu'elles sont à court d'argent, doute que Pinkerton revienne « lorsque les merles feront leur nid » comme il l'a promis. Butterfly lui rétorque qu'elle a tort et décrit la manière dont son navire entrera dans la rade de Nagasaki.

Goro et Sharpless rendent visite à Butterfly, Pinkerton ayant écrit à Sharpless pour lui demander de lui rendre visite. Submergée par la joie, Butterfly demande avec quelle fréquence le merle fait son nid en Amérique. Peut-être moins souvent qu'au Japon, ce qui expliquerait pourquoi il n'est pas revenu depuis trois ans. Goro éclate de rire, soufflant à Butterfly que de nombreux prétendants demandent sa main. Goro présente le prince Yamadori, mais Butterfly n'est pas intéressée et elle répond qu'elle est déjà mariée. Goro, Yamadori et Sharpless barvardent à part. Ils disent que le navire de Pinkerton arrivera bientôt au port, mais que celui-ci ne veut pas voir Butterfly.

Lorsque Goro et Yamadori s'en vont, Sharpless lit à Butterfly une lettre de Pinkerton et lui demande ce qu'elle ferait si son mari ne devait pas revenir. Elle pourrait redevenir geisha déclare-t-elle, ou mieux, mourir. Sharpless lui conseille d'épouser Yamadori mais, à ce moment, Butterfly lui présente son enfant, Sorrow (Chagrin). Elle pense que Pinkerton reviendra définitivement lorsqu'il aura entendu parler de l'enfant.

Un coup de canon retentit dans le lointain, annonçant l'arrivée d'un navire dans le port. Butterfly reconnaît celui de Pinkerton. Toute à sa joie, elle demande à Suzuki de l'aider à cueillir des fleurs et à les éparpiller un peu partout dans la maison. Suzuki apporte à Butterfly sa robe de mariée et les deux femmes et l'enfant s'asseyent pour attendre le retour de Pinkerton.

Acte III. Alors que la nuit blanchit et que du port montent des sons et des bruits de voix, Butterfly gagne finalement sa chambre pour dormir en recommandant à Suzuki de la réveiller dès que Pinkerton arrivera. Pinkerton arrive bientôt et demande à Suzuki de réveiller Butterfly. Suzuki aperçoit une femme dans le jardin, « la véritable épouse américaine » de Pinkerton.

Sharpless a averti Pinkerton de l'existence de l'enfant et le deux hommes souhaitent que Suzuki les aide à persuader Butterfly de laisser Pinkerton et sa femme emmener l'enfant aux Etats-Unis. Pinkerton demande à Sharpless de faire tout son possible pour Butterfly, puis il sort, faisant ses adieux à la maison. La femme de Pinkerton, Kate, demande à Suzuki de rassurer Butterfly et de lui faire confiance pour élever Sorrow.

Synopsis

Madama Butterfly

Erster Akt
Leutnant B. F. Pinkerton von der US-Marine inspiziert ein Haus mit Blick auf den Hafen von Nagasaki, das er von dem Heiratsvermittler Goro mieten will. Der Mietvertrag umfasst auch drei Dienerinnen und eine Geisha-Ehefrau namens Cio-Cio-San, die als Madame Butterfly bekannt ist. Der Mietvertrag beläuft sich auf 999 Jahre und muss monatlich verlängert werden. Der amerikanische Konsul Sharpless kommt hinzu; er ist außer Atem, weil er den Hügel hinaufgestiegen ist. Pinkerton beschreibt seine Philosophie des furchtlosen Yankees, der auf der Suche nach Erfahrungen und Vergnügungen die Welt durchstreift („Dovunque al mondo“). Er ist nicht sicher, ob seine Gefühle für das junge Mädchen Liebe oder nur eine Laune sind, aber er hat vor, die Hochzeitszeremonie durchzuführen. Sharpless warnt ihn, dass das Mädchen diese Ehe eventuell anders sieht, aber Pinkteron wischt solche Bedenken vom Tisch und sagt, dass er eines Tages eine echte, amerikanische Ehefrau heiraten werde. Er bietet dem Konsul Whiskey an und trinkt auf Amerika („America forever!“). Man hört, wie Butterfly den Hügel hinaufkommt, zusammen mit ihren Freundinnen, die der Zeremonie beiwohnen sollen (Ensemble: „Spira sul mare“). In einer Unterhaltung nach ihrer offiziellen Vorstellung gibt Butterfly zu, dass sie nur 15 Jahre alt ist, dass ihre Familie vormals angesehen war, aber jetzt ihre Stellung verloren hat, und dass sie sich daher als Geisha verdingen muss. Ihre Verwandten kommen hinzu und plaudern über die Hochzeit. Cio-Cio-San zeigt Pinkerton ihre wenigen Besitztümer und teilt ihm leise mit, dass sie die christliche Mission besucht hat und den Glauben ihres Mannes annehmen wird. Der Kaiserliche Kommissar verliest die Hochzeitsurkunde, und die Verwandten gratulieren dem Paar. Plötzlich hört man eine bedrohliche Stimme – es ist der Bonze, Butterflys Onkel, ein Priester. Er verflucht das Mädchen dafür, dass sie zur christlichen Mission gegangen ist und damit die Religion ihrer Familie verraten hat. Pinkerton befiehlt allen zu gehen, und im Aufbruch verurteilen der Bonze und ihre schockierten Verwandten Cio-Cio-San. Pinkerton versucht sie zu trösten. Suzuki hilft Butterfly, ihren Hochzeitskimono anzuziehen, worauf diese zu Pinkerton in den Garten geht, wo sie einander in die Arme sinken (Duett: „Vieni la sera“).

Zweiter Akt, Erster Teil
Drei Jahre sind vergangen, und Cio-Cio-San erwartet die Rückkehr ihres Ehemannes. Suzuki fleht die Götter um Hilfe an, worauf Butterfly ihr vorwirft, dass sie lieber an die faulen japanischen Götter glaube als an Pinkertons Versprechen, eines Tages zurückzukehren („Un bel di“). Sharpless erscheint mit einem Brief von Pinkerton, aber bevor er ihn Butterfly vorlesen kann, erscheint Goro mit dem neusten potentiellen Ehemann für Butterfly, dem reichen Prinzen Yamadori. Butterfly serviert den Gästen aus Höflichkeit Tee, besteht aber darauf, dass sie zur Ehe nicht zur Verfügung stehe – ihr amerikanischer Ehemann habe sie nicht verlassen. Sie schickt Goro und Yamadori fort. Sharpless versucht, Pinkertons Brief vorzulesen, und schlägt Butterfly vor, vielleicht doch Yamadoris Angebot in Erwägung zu ziehen. „Und das hier?“ („E questo?“) fragt die entrüstete Butterfly und zeigt dem Konsul ihr kleines Kind. Sharpless ist zu verstört, um ihr mehr vom Inhalt des Briefes zu berichten. Er geht und verspricht, Pinkerton von dem Kind zu erzählen. Ein Kanonenschuss ist vom Hafen zu hören und zeigt die Ankunft eines Schiffes an. Butterfly und Suzuki tragen ein Fernrohr auf die Terrasse und entziffern den Namen von Pinkertons Schiff. Überglücklich hilft Butterfly Suzuki dabei, das Haus mit Blütenblättern aus dem Garten zu bestreuen (Duett: „Scuoti della fronda“). Die Nacht bricht herein, und Butterfly, Suzuki und das Kind halten Wache und beobachten den Hafen (Gesummter Chor).

Zweiter Akt, Zweiter Teil
Der Morgen bricht an und Suzuki besteht darauf, dass Butterfly endlich schlafen geht. Butterfly trägt das Kind in ein anderes Zimmer. Sharpless erscheint mit Pinkerton und Kate, Pinkertons neuer Frau. Suzuki begreift, wer die amerikanische Frau ist, und erklärt sich bereit, dabei zu helfen, Butterfly die Nachricht beizubringen. Pinkerton ist von seinem schlechten Gewissen überwältigt und läuft davon, nachdem er sich seiner Tage in dem kleinen Haus erinnert hat („Addio, fiorito asil“). Cio-Cio-San eilt herbei in der Hoffnung, Pinkerton zu sehen, erblickt statt dessen jedoch Kate. Sie durchschaut die Situation und erklärt sich bereit, das Kind aufzugeben, besteht jedoch darauf, dass Pinkerton zurückkehren solle und es abholen. Butterfly schickt alle fort und holt den Dolch heraus, mit dem sich auch ihr Vater umgebracht hat; sie entscheidet sich dafür, mit Würde zu sterben, anstatt in Schande zu leben. Sie wird kurz unterbrochen, als ihr Kind hereinkommt, aber Butterfly verabschiedet sich von ihm und verbindet ihm die Augen („Tu, piccolo Iddio“). Sie ersticht sich in dem Moment, als Pinkerton ihren Namen ausruft.

Synopsis

Madama Butterfly

ATTO I
Il tenente B. F. Pinkerton, dell’esercito americano visita una casa con vista sul porto di Nagasaki, per eventualmente affittarla dal brker matrimoniale, Goro. La casa è munita di tre cameriera e una geisha, di nome Cio-Cio_San, detta Butterfly. Il contratto dura 999 anni, ed è rinnovabile mensilmente. Il console americano, Sharpless, si presenta ansimante e sudato dalla salita. Pinkerton gli spiega di essere, come d’altronde tanti altri marinai, alla ricerca dell’avventura e del piacere (“dovunque al mondo”). Non sa di per certo se i suoi sentimenti per la giovane geisha siano dell’ordine amoroso o se si tratti solo di un’avventura, ma ha tutte le intenzioni di portare avanti il matrimonio. Sharpless lo avverte che forse la giovane donna non lo prende così alla leggera questo matrimonio, ma Pinkerton scaccia i suoi scrupoli e gli dice che un giorno si sposerà con una vera moglie americana. Poi offre del whiskey e propone un brindisi (“America forever!”). Butterfly scala la collina con un gruppo di amiche parlando della cerimonia. Durante le chiacchiere, Butterfly svela la sua età – quindici anni- e spiega loro di provenire da una ricca famiglia prominente che aveva perso la sua posizione sociale. È così che Cio-Cio-San si era allora ritrovata a fare la geisha per guadagnarsi da vivere. I suoi parenti la circondano e parlano del matrimonio. Cio-Cio-San mostra i suoi pochi averi a Pinkerton e poi gli sussurra di aver visitato la missione cristiana e di esser pronta a convertirsi alla religione di suo marito. Il Commissario imperiale legge il contratto di matrimonio ed i parenti congratulano gli sposini. Una voce minacciosa arriva da lontano, è quella del Bonze, un prete buddista e lo zio di Butterfly. Bonze maledice la nipote per essersi recata alla missione ed aver rinnegato la sua religione ancestrale. Pinkerton ordina al Bonze ed agli altri ospiti di andarsene, e tutti i parenti denunciano Butterfly prima di uscire. Pinkerton tenta di consolare Butterfly con parole dolci. Suzuki la aiuta ad incalzare il kimono matrimoniale. Butterfly raggiunge Pinkerton nel giardino dove entrambi anticipano la notte (“Vieni la sera”).

ATTO II. PARTE I.
Sono passati tre anni e Cio-Cio-San aspetta il ritorno di suo marito. Suzuki prega gli dei, ma Butterfly la rimprovera di credere in un paio di dei pigri anziché nella promessa di Pinkerton di tornare (“Un bel dì”). Appare Sharpless con una lettere di Pinkerton, ma prima che possa leggerla a Butterfly, è interrotto da Goro che si presenta con un marito potenziale per Butterfly, il principe Yamadori. Butterfly serve loro il tè cortesemente, ma insiste di non essere libera per il matrimonio – il suo marito americano non l’ha abbandonata. Sharpless tenta di leggere la lettera di Pinkerton e avverte Butterfly che è possibile che l’ufficiale non torni mai più; forse, suggerisce, dovrebbe riconsiderare l’offerta di Yamadori. “E questo?” chiede una Butterfly furiosa, presentando il piccolo pargolo in fasce. Sharpless, troppo triste per leggerle il resto della lettera, se ne va, promettendo di avvertire Pinkerton dell’esistenza del pupo. Parte un colpo di cannone nel porto, annunciando l’arrivo di una nave. Butterfly e Suzuki, munite di un telescopio, corrono sulla terrazza per leggere il nome dell’imbarcazione: è quella di Pinkerton. Felicissima, Butterfly aiuta Suzuki a spargere petali di fiori per tutta la casa (“Scuoti della fronda”). Al calare della notte, Butterfly, Suzuki ed il pupo si siedono ad aspettare, guardando il porto (Coro senza parole).

ATTO II.PARTE II.
Arriva l’alba e Suzuki insiste che Butterfly dorma un po’. Butterfly porta il pupo in un’altra stanza. Appare Sharpless, accompagnato da Pinkerton e Kate, la moglie americana di quest’ultimo. Suzuki promette di aiutarli a dare la terribile notizia a Butterfly. Pinkerton è mangiato dai sensi di colpa e decide di fuggir via, ricordandosi i giorni felici nella casetta (“Addio fiorito asil”). Cio-Cio-San corre nella stanza sperando di trovare Pinkerton ed invece si trova davanti Kate. Capendo la situazione, accetta di cedere il figlio ma solo se è Pinkerton che lo viene a prendere. Poi respingendo tutti, Butterfly tira fuori il pugnale col quale suo padre si era ucciso, scegliendo, come lui, di morire con onore piuttosto che vivere in disonore. È interrotta momentaneamente dall’ingresso del figli, ma poi gli dice addio, gli benda gli occhi (“Tu, piccolo Iddio”). Poi si pugnala mentre Pinkerton grida il suo nome invano.


Synopsis

Madama Butterfly

Ato I: Nagasaki, Japão, início do século vinte. Em uma colina que dá para o porto, o Tenente da Marinha norte-americana, Benjamin Franklin Pinkerton, inspeciona uma casa em estilo japonês com Goro, um casamenteiro do local que lhe arranjou um casamento com Madama Butterfly (Cio-Cio-San). Pinkerton é apresentado a Suzuki, que foi contratada como a criada de sua noiva.

O cônsul americano, um homem de meia idade chamado Sharpless, é o primeiro a chegar, assobiando durante a subida íngreme. O descuidado Pinkerton explica a Sharpless que assinou um contrato de casamento de 999 anos, que pode ser cancelado a qualquer tempo, quando ele desejar. Impregnado pelo espírito norte-americano de aventura, Pinkerton oferece uma bebida a Sharpless e os dois brindam "América para sempre!" Sharpless fica preocupado com a jovem japonesa que pode tomar seus votos de forma mais séria.

A discussão deles é interrompida pelo som de um cortejo nupcial que se aproxima, tendo à frente Cio-Cio-San, cuja voz se sobressai entre as outras. Ela cumprimenta Pinkerton e o cônsul e responde às educadas perguntas deste com informações sobre sua origem: quando a família perdeu toda a fortuna, ela tornou-se uma gueixa, o que ela cita como sendo uma profissão respeitável. Sua mãe ainda está viva, seu pai -morto (a esta menção seus amigos demonstram um certo embaraço). Ela alegremente diz a Sharpless para adivinhar sua idade; ele diz vinte, mas ela tem realmente quinze anos.

Goro reúne os criados e anuncia os últimos a chegarem, o Comissário Imperial e o oficial de registro. Embora a mãe de Cio-Cio-San elogie de forma educada o noivo, alguns parentes e amigos prevêem um divórcio próximo. Sharpless espera que Pinkerton aprecie a noiva.

Quando Pinkerton pergunta a Butterfly o que ela está carregando em suas mangas compridas, ela mostra seus artigos de toalete e também uma faca em um estojo, sobre a qual ela não quer discutir. Goro, com calma, explica que o pai de Cio-Cio-San cometeu hara-kiri por ordem do imperador.

Butterfly diz a Pinkerton que ela visitou o consulado para informar-se sobre a adoção da religião dele. Goro bate palmas para atrair a atenção e o comissário lê o contrato de casamento, que ambas as partes assinam.

Sharpless parte com o comissário e Pinkerton, impaciente para livrar-se dos parentes, propõe uma rodada de bebidas para todos. A festa logo é interrompida por gritos estranhos: um tio de Cio-Cio-San, um bonzo (monge budista) descobriu sobre seu casamento e invade a cena. Ele provoca os outros a denunciarem Butterfly e todos partem.

Pinkerton consola Cio-Cio-San, que chama Suzuki para ajudá-la a vestir sua camisola nupcial. Ao cair da noite, Pinkerton fala com amor com sua noiva e eles se abraçam entrando na casa.

Ato II. Três anos se passaram. Na mesma casa, Butterfly espera pacientemente pelo retorno de seu marido. Suzuki repara que elas estão quase sem dinheiro, e duvida que Pinkerton volte "quando os pintarroxos fizerem seu ninho", como havia prometido. Butterfly não concorda e descreve como o navio chegará no porto de Nagasaki.

Goro e Sharpless visitam Butterfly, pois Pinkerton escreveu a Sharpless pedindo-lhe que a visitasse. Extremamente feliz, Butterfly pergunta com que freqüência os pintarroxos fazem seus ninhos nos Estados Unidos -talvez o façam menos freqüentemente que no Japão, o que explicaria a ausência de três anos de seu marido. Goro ri, e estimula Butterfly a rir, explicando que muitos pretendentes têm pedido sua mão em casamento. Goro apresenta-lhe o Príncipe Yamadori, mas Butterfly não está interessada e declara que já é casada. Goro, Yamadori e Sharpless reservadamente conversam que o navio de Pinkerton chegará logo, mas ele não quer ver Butterfly.

Quando Goro e Yamadori partem, Sharpless lê para Butterfly uma carta de Pinkerton e pergunta-lhe o que ela faria se seu marido nunca voltasse. Ela diz que voltaria a ser uma gueixa -ou melhor ainda, morreria. Sharpless lhe aconselha a se casar com Yamadori e, é Butterfly apresenta seu filho, Sorrow. Ela acredita que Pinkerton voltará definitivamente assim que souber sobre seu filho.

Um tiro de canhão é escutado à distância, anunciando um navio no porto. Butterfly reconhece-o como o navio de Pinkerton. Enchendo-se de alegria, ela obriga Suzuki a ajudá-la a colher flores e jogá-las em volta da casa. Suzuki traz para Butterfly seu vestido de noiva e as duas mulheres e a criança sentam-se e esperam pelo retorno de Pinkerton.

Ato III: Com o fim da noite, entre sons e vozes do porto ouvidos à distância, Butterfly finalmente vai para seu quarto para dormir, até que Suzuki a acorde quando da chegada de Pinkerton. Pinkerton logo chega com Sharpless e eles pedem a Suzuki para não despertar Butterfly. Suzuki percebe uma mulher no jardim, a "verdadeira esposa americana" de Pinkerton.

Sharpless havia contado a Pinkerton sobre a criança e os dois homens querem a ajuda de Suzuki para persuadirem Butterfly a deixar que Pinkerton e sua esposa levem a criança para os Estados Unidos. Pinkerton pede a Sharpless para fazer o que for necessário por Butterfly e parte, dando adeus a sua casa. A esposa de Pinkerton, Kate, pede a Suzuki para tranqüilizar Butterfly, dizendo-lhe que pode confiar nela para cuidar de Sorrow.

Synopsis

Madama Butterfly

Акт I
Япония, начало 20-го века. Лейтенант американского военного флота Б.Ф. Пинкертон осматривает виллу с видом на бухту Нагасаки, которую он собирается арендовать у торговца и брачного агента Горо. Вилла сдается вместе с тремя слугами и женой-гейшей. Это Чио-Чио-Сан, которую также называют «мадам Баттерфляй». Срок аренды — 999 лет, но аренду необходимо возобновлять каждый месяц. Появляется американский консул Шарплесс, от подъема на горку у него сбилось дыхание. Пинкертон рассказывает о своем подходе к жизни: он видит себя бесстрашным янки, путешествующим по свету в поисках приключений и удовольствий. Он не уверен, что чувства, которые он испытывает к молодой девушке, это любовь, а не мимолетная страсть, тем не менее, он собирается заключить с ней брак. Шарплесс предупреждает Пинкертона, что девушка может отнестись к свадьбе совершенно по-другому, но Пинкертон отмахивается от этих мыслей. Он говорит, что когда-нибудь женится по-настоящему, на американке. Он предлагает консулу выпить виски и поднимает тост. Слышно как к вилле поднимается Баттерфляй вместе с подругами, которых она позвала на свадебную церемонию. После формального знакомства Баттерфляй признается, что ей всего 15 лет. Ее семья когда-то занимала высокое положение, но это осталось в прошлом. Ей пришлось стать гейшей, чтобы зарабатывать на жизнь. Появляются родственники Баттерфляй. Они оживленно беседуют о свадьбе. Чио-Чио-Сан показывает Пинкертону свои немногочисленные вещи. Она тихо признается ему, что побывала в христианской миссии и готова принять религию своего мужа. Императорский комиссар зачитывает брачный договор. Родственники поздравляют молодых. Внезапно издалека раздается грозный голос. Это японский священник Бонзе, дядя Баттерфляй. Он проклинает девушку за поход в христианскую миссию и отказ от религии предков. Пинкертон велит гостям убираться. Шокированные гости и Бонзе проклинают Чио-Чио-Сан. Пинкертон старается утешить Баттерфляй нежными словами. Служанка Сузуки помогает ей надеть свадебное кимоно. Она выходит в сад к Пинкертону, где они признаются друг другу в любви.

Акт II, часть 1.
Прошло 3 года. Чио-Чио-Сан ждет возвращения своего мужа. Сузуки молится, но Баттерфляй отчитывает ее за то, что Сузуки больше доверяет ленивым японским богам, чем обещанию Пинкертона вернуться. Появляется Шарплесс с письмом от Пинкертона. Он не успевает его зачитать, так как входит Горо с последним потенциальным женихом для Баттерфляй — богатым принцем Ямадори. Баттерфляй вежливо подает гостям чай, но отказывается выйти замуж, ведь американский муж ее не покинул. Она велит Горо и Ямадори уходить. Шарплесс снова пытается прочитать письмо Пинкертона. Он предлагает Баттерфляй внимательнее отнестись к предложению Ямадори. «А что делать с ним?» — спрашивает возмущенная Баттерфляй, показывая на своего маленького сына. Шарплесс сильно расстроен. Он не в силах сказать ей, что написано во второй части письма. Он уходит с обещанием рассказать Пинкертону про сына. В бухте стреляет пушка. Это извещение о приходе корабля. Баттерфляй и Сузуки выходят на террасу с подзорной трубой. Им удается прочитать название корабля — это корабль Пинкертона. Переполненная радостью Баттерфляй помогает Сузуки украсить дом цветочными лепестками из сада. Приходит ночь. Баттерфляй Сузуки и ребенок сидят и смотрят на бухту.

Акт II, часть 2.
Приходит рассвет. Сузуки просит Баттерфляй хоть немного поспать. Баттерфляй уносит сына в другую комнату. Появляется Шарплесс в сопровождении Пинкертона и Кейт, новой жены американца. Сузуки понимает, кто эта незнакомая женщина. Служанка соглашается сообщить Баттерфляй ужасную новость. Пинкертона мучает чувство вины. Он убегает прочь, ненадолго остановившись, чтобы вспомнить о днях, проведенных им в этой небольшой вилле. Вбегает Чио-Чио-Сан. Она надеется увидеть Пинкертона, но вместо него видит Кейт. Поняв ситуацию, она соглашается отдать сына, но настаивает, чтобы Пинкертон сам пришел за ним. Баттерфляй велит всем уйти. Она достает кинжал, которым совершил самоубийство ее отец. Она предпочитает умереть с честью, а не жить в позоре. Входит ее маленький сын, но Баттерфляй прощается с ним и завязывает ему глаза. Она закалывает себя, когда Пинкертон зовет ее по имени.

Synopsis

Madama Butterfly

喋々夫人
作曲:ジャコモ・プッチーニ
台本:ジュゼッペ・ジャコーザ、ルイージ・イッリカ。原作はデイヴィッド・ベラスコの戯曲。
初演:1904年2月17日、ミラノ、スカラ座
第一幕
20世紀初等の日本。舞台は長崎港を見晴らす丘に建つ家。アメリカ合衆国海軍中尉B・F・ピンカートンは、結婚周旋屋のゴローからこの家を借りることに なっている。ゴローは家と一緒に3人の使用人と、蝶々さんという元芸者の花嫁も世話をした。賃貸期間は999年で、月毎の更新だ。アメリカ領事のシャープ レスが息を切らせて丘を登って来る。「恐れを知らないヤンキーは、新たな経験と快楽を求めて世界を駆け巡る」と、自分の生き方を披露するピンカートン。妻 となる若い女性に対して愛情を感じているのか、単なる気まぐれなのか、自分でもわからないが、とにかく結婚式を挙げようとしている。相手にとっては、結婚 はもっと重い意味を持っているかもしれない、と領事に忠告されても耳を貸さず、「そんな心配は無用。いつか本物のアメリカ人妻を迎える」と言う。彼は領事 にウィスキーを勧め、乾杯する。そこへ新婦となる蝶々夫人が友人たちと坂を登って来る。正式な紹介が済んで打ち解けてくると、彼女は自分の年齢が15歳で あること、裕福だった実家が没落し、生計を立てるために芸者になったことなど、身の上を語る。蝶々夫人の親戚も到着しておしゃべりに花を咲かせる。蝶々夫 人はピンカートンにささやかな嫁入り道具を見せる。また、夫と同じ宗教に帰依するため、すでにキリスト教に改宗したことをそっと告げる。神官が結婚の誓詞 を読み上げ、親戚一同が新郎新婦を祝福する。そこへ突然、遠くから怒鳴り声が聞こえてくる。僧侶である蝶々夫人のおじボンゾが、先祖代々の信仰を捨ててキ リスト教に改宗した彼女に腹を立てているのだった。ピンカートンは皆を追い返し、おじと親戚たちは口々に彼女を非難しながら帰って行く。ピンカートンは 蝶々夫人を優しい言葉で慰める。女中のスズキに手伝ってもらって、蝶々夫人は花嫁の白装束に着替えると、ピンカートンと共に庭へ出て、二人は結ばれる。
第二幕 第一場
ピンカートンがアメリカへ戻って3年、蝶々夫人は夫の帰りを待ち続けている。神仏に祈るスズキを見て、彼女は「怠惰な日本の神々よりも、戻ると言った旦那 様の約束を信じなさい」と叱る。シャープレス領事がピンカートンからの手紙を携えて来る。しかし読み上げようとしたところに、ゴローが裕福なヤマドリ公爵 を連れて来て、蝶々夫人にしきりに公爵との再婚を勧める。蝶々夫人は客人に茶を出して丁寧にもてなしながらも、「アメリカ人の夫に捨てられたわけではない から結婚はできない」と言って縁談を断り、ゴローと公爵を帰す。シャープレスは、再度ピンカートンの手紙を読もうとしつつも、ヤマドリ公爵の申し出を考え 直してみてはどうか、と勧める。憤慨した蝶々夫人は、「それでは、この子は?」とピンカートンとの間に生まれた幼子を見せる。動揺したシャープレスは、手 紙の肝心の内容を話すことができず、ピンカートンに子供がいることを伝えると約束して退去する。港から船の到着を知らせる大砲の音が聞こえる。蝶々夫人と スズキは縁側から望遠鏡で見て、それがピンカートンの船であることを知る。蝶々夫人は大喜びで、スズキと共に庭の花を摘み、部屋中に撒き散らして夫を迎え る支度をする。やがて日が暮れる。蝶々夫人とスズキと息子は港が見える窓辺に集い、蝶々夫人は寝ずにピンカートンを待ち続ける。
第二幕 第二場
夜が明ける。少しは休むようにとスズキに言われ、蝶々夫人は子供を連れて別室へ退く。シャープレスが、ピンカートンと彼の新しい妻ケイトを連れて現れる。 スズキはそのアメリカ人女性が誰であるか気づき、そのことを蝶々夫人に伝える役目を引き受ける。罪悪感に耐えきれなくなったピンカートンは、その小さな家 で蝶々夫人と過ごした日々に思いを馳せながら、その場から逃げる。蝶々夫人は、ピンカートンに会えると思って飛び出して来たが、そこにいたのはケイトだっ た。すべてを悟り、わが子をピンカートンに託すことを承諾する蝶々夫人だったが、せめて彼自身が息子を迎えに来るよう主張する。そして一人になると、父が 自害に用いた短刀を取り出す。生きて辱めを受けるよりも、名誉のために死ぬことを選んだのだ。幼子が駆け寄る。わが子に別れを告げると、彼女は子供に目隠 しをした。蝶々夫人が短刀を突き立てた時、彼女の名を叫ぶピンカートンの声が響く。