Synopsis

Anna Bolena

Act I
England, 1536. At Richmond Castle, courtiers discuss the state of royal affairs: Queen Anne’s star is sinking since King Henry VIII has fallen in love with another woman. Jane Seymour, Anne’s confidante and lady-in-waiting, appears, followed by the queen, who admits to Jane that she is troubled. Anne asks her page Smeaton to sing a song to cheer everyone. His words remind her of the happiness of her first love, which she gave up to marry the king.

Alone in her bedchamber, Jane—who is in fact the king’s new lover—is conscience-stricken about her betrayal. Henry appears and passionately declares his love, promising Jane marriage and glory. She is disturbed by his threats about Anne’s future but realizes that it is too late for her to turn back.

Anne’s brother, Lord Rochefort, is surprised to meet Lord Richard Percy, the queen’s former lover, in Richmond Park. Percy, who has been called back from exile by the king, has heard of Anne’s distress and asks about her. Rochefort answers evasively. Percy admits that his own life has been miserable since he and Anne have been apart. The king arrives with a hunting party, followed by Anne and her ladies-in-waiting. He coolly greets his wife, then tells Percy that he has the queen to thank for his pardon. In fact, he has arranged Percy’s return as a trap for Anne and is grimly amused at their emotion and embarrassment as they greet each other. He orders one of his officers to spy on the couple.

Smeaton, who is in love with the queen, is on his way to her apartments to return a miniature portrait of her that he had stolen. He hides when Anne appears with Rochefort, who persuades his sister to admit Percy. Percy enters and declares his continuing love. Anne admits that the king hates her, but she remains firm and pleads with Percy to find another woman worthy of his affection. Just as he draws his sword and threatens to kill himself, Henry bursts in. Smeaton proclaims the queen’s innocence and in the process the furious king seizes the miniature, providing him with welcome proof of his wife’s seeming infidelity. Anne, Percy, and Smeaton are arrested.


Act II
Anne has been imprisoned in her London apartments. Jane arrives to tell her that she can avoid execution by pleading guilty and confessing her love for Percy, thereby allowing the king to remarry. Anne refuses, cursing the woman who will be her successor. Jane admits that she is that woman. Shocked, Anne dismisses her, but then gives in to Jane’s desperate pleading, insisting that it is the king, not her, who is to blame.

Smeaton has falsely testified to being the queen’s lover, believing that his confession would save Anne’s life, but in fact he has sealed her fate. Anne and Percy are brought before the council. Anne tells the king that she is ready to die but begs him to spare her the humiliation of a trial. In the following confrontation, Percy claims that he and Anne were married before she became the king’s wife. Even though he thinks this is a lie, Henry triumphantly replies that another, worthier woman will ascend the throne. Percy and Anne are led away. Jane pleads with Henry for Anne’s life, but he dismisses her. News arrives of the council’s verdict: The royal marriage is dissolved and Anne and her accomplices are to be executed.

Anne is in a state of delirium. She imagines herself on her wedding day, then recalls her girlhood love for Percy. Her fellow prisoners are brought in and Smeaton blames himself for having caused Anne’s impending death. When bells and cannon fire are heard, announcing the king’s new marriage, Anne suddenly comes to her senses. She furiously curses the royal couple and goes off to face her execution.

Synopsis

Anna Bolena

Inglaterra, 1536. Tras casi una década de agitación política y religiosa, Enrique VIII ha logrado deshacerse de su primera esposa, Catalina de Aragón, y ha coronado reina de Inglaterra a Ana Bolena, su amante desde hace tiempo. Pero a pesar del nacimiento de una princesa, Elizabeth, Ana ha tenido dos abortos espontáneos y no ha podido darle a Enrique un heredero varón.

Acto I
En el palacio de Greenwich, los cortesanos comentan el estado de los asuntos reales: la reina Ana, después de menos de tres años de matrimonio, sufre el desamor del rey, quien, según los rumores, ahora está interesado en otra mujer, todavía desconocida. Jane Seymour, la primera dama de honor de la reina, es llamada a su presencia, pero ésta duda delante de la puerta de la cámara de la reina. La reina aparece de repente, y exige saber por qué la corte está tan callada y sombría. Le confiesa a Jane que ella misma está angustiada, y le pide a su paje, Mark Smeaton, que cante una canción para animar a todo el mundo. Pero la letra de la canción le recuerda la felicidad perdida de su primer amor, al que traicionó para casarse con el rey.

Sola en su alcoba, Jane, que es la nueva amante del rey, se ve consumida por la culpabilidad de su traición. Aparece Enrique y declara apasionadamente su amor, prometiéndole a Jane el matrimonio y la gloria. Ella se siente atormentada por las amenazas de Enrique contra el futuro de Ana, pero se da cuenta de que es demasiado tarde para echarse atrás.

El hermano de Ana, Lord Rochefort, se sorprende al econtrar a Richard Percy, conde de Northumberland, en el parque de Greenwich. Percy, aunque desterrado por haber sido el amante de la reina, ha sido llamado de su exilio por el rey. Ha oído hablar del desasosiego de Ana, y pregunta por ella. Rochefort le responde de forma evasiva. Percy admite que su vida ha sido desdichada desde que Ana y él se separaron. El rey entra con un grupo de cazadores, seguido de Ana y sus damas de honor. Saluda con frialdad a su esposa, y le dice a Percy que le puede agradecer su perdón a la reina. En realidad, ha organizado el regreso de Percy para tenderle una trampa a Ana. Le divierte siniestramente ver la emoción y el rubor con los que ambos se saludan. Ordena a Hervey, su consejero, que espíe a la pareja.

Smeaton, que está secretamente enamorado de la reina, acude a los apartamentos de ésta para devolverle una miniatura que le ha robado. Se esconde cuando aparece Ana de repente en plena disputa con Rochefort. Éste le suplica que vaya a ver a Percy, con la esperanza de que ella pueda convencerlo de que abandone Inglaterra, evitando así el peligro que acecha sobre los dos. Ella acepta reticente. Percy entra, y es incapaz de ocultar el amor que todavía siente por ella. Ella admite que el rey ya no la ama, y que de hecho, la odia, pero se mantiene firme y le ruega a Percy que abandone el reino. Afligido, Percy desenvaina su espada. Smeaton sale corriendo de su escondite para proteger a Ana y Rochefort entra corriendo para avisarla de que se acerca el rey. Enrique irrumpe en la habitación con Hervey y su cortejo. Smeaton declara la inocencia de la reina, pero el furioso rey toma la miniatura como prueba de la aparente infidelidad de su esposa. Acusa a Ana y a los tres hombres de una conspiración adúltera. Ana es arrestada en frente de toda la corte.

Acto II
Ana ha sido encerrada en sus apartamentos, en el palacio de Westminster, en Londres. Sus damas de honor esperan ansiosas noticias del inminente juicio, pero de repente, son convocadas por Hervey para testificar ante el Consejo. Salen con los guardias. Jane se presenta en los apartamentos para advertir a Ana de que sólo podrá evitar la pena de muerte si se declara culpable y confiesa haber cometido adulterio, permitiendo así al rey divorciarse de ella. Ana se niega, maldiciendo a la mujer que ha ocupado su lugar en el corazón del rey. Jane admite que esa mujer es ella. Atónita, Ana la rechaza, pero después se apiada ante la desesperación de Jane. Afirma que es el rey, no Jane, quien la ha traicionado.

Smeaton, bajo tortura, ha testificado en falso ser uno de los amantes de la reina. Piensa que su confesión salvará la vida de Ana. Ana y Percy son conducidos ante el Consejo. Ana declara al rey que está dispuesta a morir, pero le suplica que no la someta a la humillación de un juicio. En la confrontación que sigue a continuación, Percy alega que él y Ana estuvieron casados antes de que ella se convirtiera en la esposa del rey. Ana no puede negar la afirmación de Percy. Aunque Enrique duda que los amantes hubieran pronunciado verdaderos votos en el pasado, han entrado en su juego, y su condena es ahora segura. Se llevan a Percy y Ana. Jane le suplica a Enrique que salve la vida de Ana, pero él la ignora. Se pronuncia el veredicto del Consejo: el matrimonio real es disuelto, y Ana y sus cómplices serán ejecutados.

Percy descubre que Rochefort también ha sido condenado por traidor incestuoso. Los dos hombres deciden hacer frente valientemente a la muerte con Ana.

En su celda de la torre, Ana está en un estado de delirio. En presencia de sus damas de honor, sus pensamientos se trasladan a tiempos más felices: el día de su boda con Enrique, su primer amor por Percy, y finalmente, su infancia en el hogar familiar. Entran Hervey y los guardias, y Ana se despierta a la terrible realidad de su destino. Traen a los demás prisioneros. Smeaton se acusa de ser el culpable de la ruina de Ana. Ana abraza a Percy y a su hermano, y vuelve a un estado de inconsciencia. Al escuchar las campanas y el cañón que anuncian la nueva boda del rey, Ana vuelve de nuevo en sí. Maldice a la pareja real y se prepara para su ejecución.

Synopsis

Anna Bolena

Angleterre, 1536. Suite à près de dix ans de troubles politiques et religieux, Henri VIII est parvenu à se débarrasser de sa première femme, Catherine d'Aragon, et a couronné reine d'Angleterre sa maîtresse de longue date, Anne Boleyn. Mais malgré la naissance d'une princesse, Elizabeth, Anne a fait deux fausses couches et n'a pu donner d'héritier mâle à Henri.

Acte I
Au Palais de Greenwich, les courtisans discutent de l'état des affaires royales. La reine Anne, après moins de trois ans de mariage, est à présent délaissée par le roi, et la rumeur court qu'il s'intéresse à présent à une autre femme, encore inconnue. Jane Seymour, la première dame d'honneur de la reine, est appelée à son service, mais elle hésite devant la porte de la chambre d'Anne. La Reine paraît soudain, et demande à connaître la raison du malaise et de la mélancolie qui règne à la Cour. Elle admet à Jane qu'elle se sent elle-même troublée et demande à son page, Mark Smeaton, de chanter une chanson pour égayer l'assemblée. Mais les paroles de sa chanson rappellent à Anne le bonheur perdu de son premier amour, qu'elle a trahi dans son ambition d'épouser le roi.

Seule dans sa chambre, Jane – qui est en fait la nouvelle maîtresse du roi – est rongée par la culpabilité de sa trahison. Henri paraît, et proclame son amour dans un élan de passion, promettant à Jane mariage et gloire. Elle est troublée par les menaces qu'Henri profère quant à l'avenir d'Anne, mais elle se rend compte qu'il est trop tard pour revenir en arrière.

Lord Rochefort, le frère d'Anne, est surpris de rencontrer Richard Percy, Comte de Northumberland, dans le Parc de Greenwich. Percy, bien qu'ayant été banni pour avoir été l'amant de la reine, a été rappelé d'exil par le roi. Il a entendu parler du désarroi où se trouve Anne et demande de ses nouvelles. Rochefort lui répond de manière évasive. Percy admet qu'il ne connaît que le malheur dans sa propre vie depuis sa séparation d'avec Anne. Le roi entre avec un groupe de chasseurs, suivi d'Anne et de ses dames d'honneur. Il salue froidement sa femme, puis déclare à Percy qu'il doit remercier la reine pour son amnistie. Il a en fait arrangé le retour de Percy afin de prendre Anne au piège. Il éprouve un amusement macabre à voir leur émotion et leur embarras tandis qu'ils se saluent l'un l'autre. Il ordonne à Hervey, son conseiller, d'épier le couple.

Smeaton, qui est secrètement amoureux de la Reine, se rend aux appartements de celle-ci, afin de remettre en place une miniature d'elle qu'il a dérobée. Il se cache lorsqu'Anne paraît soudain, en pleine dispute avec Rochefort. Il la supplie de voir Percy, dans l'espoir qu'elle le persuade de quitter l'Angleterre, et que le péril qui les guette tous deux soit ainsi écarté. Elle accepte avec réticence. Percy entre, et est incapable de dissimuler l'amour qu'il ressent toujours pour Anne. Elle admet que le roi ne l'aime plus, voire qu'il la hait, mais elle reste ferme et supplie Percy de quitter le royaume. Bouleversé, Percy tire son épée. Smeaton se précipite hors de sa cachette pour protéger Anne, et Rochefort entre en courant pour les prévenir que le Roi approche. Henri fait irruption dans la pièce, suivi d'Hervey et de la Cour. Smeaton proclame l'innocence de la reine, mais le roi furieux se saisit de la miniature, qui tombe à point nommé pour prouver l'apparente infidélité de sa femme. Il accuse Anne et les trois hommes de complot adultère. Anne est arrêtée devant toute la Cour.

Acte II
Anne a été emprisonnée dans ses appartements au Palais de Westminster à Londres. Ses dames d'honneur attendent avec inquiétude des nouvelles du procès imminent, mais elles sont soudain convoquées par Hervey afin de témoigner devant le Conseil des Pairs. Elles sortent avec les gardes. Jane s'introduit dans les appartements pour prévenir Anne qu'elle ne pourra éviter la peine de mort que si elle plaide coupable et reconnaît avoir commis un adultère, permettant ainsi au roi de divorcer d'elle. Anne refuse, et maudit la femme qui a pris sa place dans le cœur du roi. Jane avoue qu'elle est cette femme. Scandalisée, Anne commence par la rejeter, mais ressent ensuite de la pitié pour le désespoir de Jane. Elle dit que c'est le roi, et non Jane, qui l'a trahie.

Smeaton, sous la torture, a faussement avoué être l'un des amants de la reine. Il croit que ses aveux sauveront la vie d'Anne. Anne et Percy sont traduits devant le Conseil. Anne déclare au roi qu'elle est prête à mourir, mais le supplie de lui épargner l'humiliation d'un procès. Dans la confrontation qui suit, Percy prétend que lui et Anne étaient mariés avant qu'elle ne devienne la femme du roi. Anne est incapable de nier l'affirmation de Percy. Même si Henri doute que les amants aient prononcé de véritables vœux par le passé, ils sont entrés dans son jeu, et leur culpabilité ne fait plus aucun doute. Percy et Anne sont emmenés. Jane supplie Henri de sauver la vie d'Anne, mais il la repousse. Le verdict du Conseil est prononcé : le mariage royal est dissous, et Anne et ses complices seront exécutés.

Percy découvre que Rochefort a également été condamné en tant que traître incestueux. Les deux hommes se décident à faire courageusement face à la mort, ensemble et avec Anne.

Dans sa cellule de la Tour, Anne a le délire. Devant ses dames d'honneur, ses pensées se tournent vers une époque plus clémente : le jour de ses noces avec Henri, son premier amour pour Percy, et enfin son enfance dans sa maison de famille. Hervey et les gardes entrent, et Anne s'éveille à la terrible réalité de son sort. Les autres prisonniers sont amenés. Smeaton s'accuse d'avoir causé la perte d'Anne. Anne enlace Percy et son frère, et retombe dans l'inconscience. Lorsque les cloches et le son du canon retentissent, annonçant les nouvelles noces du roi, Anne revient à nouveau à elle. Furieuse, elle maudit le couple royal et se prépare à son exécution.

Synopsis

Anna Bolena

England 1536. Nach fast einem Jahrzehnt politischer und religiöser Umwälzungen ist es Heinrich VIII. gelungen, sich seiner ersten Frau, Katharina von Aragon, zu entledigen; er hat seine langjährige Mätresse Anna Boleyn zur Königin von England gekrönt. Doch nach der Geburt von Prinzessin Elisabeth hat Anna zwei Fehlgeburten erlitten und Heinrich bisher keinen männlichen Erben geschenkt.

Erster Akt
Im Palast von Greenwich diskutieren die Höflinge den aktuellen Stand der Dinge am Königshof. Nach weniger als drei Jahren Ehe wird Königin Anna nun vom König vernachlässigt; es kursieren Gerüchte, dass Heinrich seine Aufmerksamkeit inzwischen einer anderen, bisher unbekannten Frau zugewandt hat. Jane Seymour, oberste Hofdame der Königin, ist zu ihrer Herrin gerufen worden, zögert jedoch an der Tür zu Annas Gemach. Plötzlich erscheint die Königin und verlangt, den Grund für die unbehagliche, niedergeschlagene Stimmung bei Hof zu erfahren. Sie gesteht Jane, dass auch sie beunruhigt ist, und bittet Ihren Pagen Mark Smeaton, ein Lied zu singen, um die Stimmung aufzuheitern. Doch der Text seines Liedes erinnert sie an das Glück ihrer ersten Liebe, die sie in ihrem Ehrgeiz, den König zu heiraten, betrog.

Allein in ihrem Schlafgemach wird Jane – die selbst die neue Mätresse des Königs ist – von Schuldgefühlen über ihren Betrug gequält. Heinrich erscheint und erklärt ihr leidenschaftlich seine Liebe, verspricht Jane Heirat und Ehre. Sie ist beunruhigt über die Drohungen, die er im Zusammenhang mit Annas Zukunft ausspricht, doch erkennt, dass es für sie zu spät ist, um einen Rückzieher zu machen.

Annas Bruder, Lord Rochefort, ist überrascht, Richard Percy, den Grafen von Northumberland, im Park von Greenwich zu treffen. Percy, der als früherer Liebhaber der Königin verbannt worden war, ist vom König aus dem Exil zurückbeordert worden. Er hat von Annas Kummer gehört und fragt nach ihrem Befinden. Rochefort antwortet ausweichend. Percy gesteht, dass sein eigenes Leben unglücklich ist, seit er und Anna getrennt sind. Der König trifft mit seinen Jägern ein, gefolgt von Anna und ihren Hofdamen. Heinrich begrüßt seine Gemahlin kühl und teilt dann Percy mit, dass er der Königin für seine Begnadigung zu danken habe. In Wirklichkeit hat er Percys Rückkehr als Falle für Anna arrangiert und freut sich grimmig über die Emotionen und Verlegenheit, die die beiden bei der Begrüßung zeigen. Er befiehlt seinem Hofrat Hervey, dem Paar nachzuspionieren.

Smeaton, der heimlich in die Königin verliebt ist, ist auf dem Weg zu ihren Gemächern, um eine Miniatur der Monarchin zurückzubringen, die er gestohlen hat. Als Anna plötzlich erscheint, in ein Streitgespräch mit Rochefort verwickelt, versteckt sich der Page. Annas Bruder fleht sie an, Percy zu empfangen und ihn zu überreden, England zu verlassen, um beide nicht in Gefahr zu bringen. Zögernd willigt sie ein. Percy betritt den Raum und kann nicht verbergen, dass er Anna noch immer liebt. Sie gesteht, dass der König sie nicht mehr liebt, sondern sogar hasst, bleibt jedoch standhaft und fleht Percy an, das Königreich zu verlassen. Verzweifelt zieht Percy sein Schwert. Smeaton eilt aus seinem Versteck hervor, um Anna zu schützen, Rochefort stürmt herein, um sie zu warnen, dass der König auf dem Weg ist. Heinrich platzt herein, gefolgt von Hervey und seinem Hofstaat. Smeaton beteuert die Unschuld der Königin, doch der wütende König reist die Miniatur als willkommenen Beweis für die mutmaßliche Untreue seiner Gemahlin an sich. Er beschuldigt alle vier eines ehebrecherischen Komplotts. Vor dem gesamten Hofstaat wird Anna verhaftet.

Zweiter Akt
Anna ist in ihren Gemächern im Palast von Westminster in London inhaftiert. Ihre Hofdamen warten ängstlich auf Neuigkeiten zum bevorstehenden Prozess, werden jedoch plötzlich von Hervey vor den Rat der Adligen beordert, um auszusagen. Die Damen gehen mit den Wachen davon. Jane stiehlt sich herein und empfiehlt Anna, sich schuldig zu bekennen und Ehebruch zu gestehen, damit der König sich von ihr scheiden lassen kann. Nur so könne sie der Todesstrafe entgehen. Anna weigert sich und verflucht die Frau, die sie in der Zuneigung des Königs ersetzt hat. Jane gesteht, dass sie diese Frau ist. Entsetzt schickt Anna ihre Hofdame zunächst fort, empfindet dann jedoch Mitleid für die verzweifelte Jane. Sie sagt, der König habe sie betrogen, nicht Jane.

Smeaton hat unter Folter fälschlicherweise gestanden, einer der Liebhaber der Königin zu sein. Er glaubt, dass sein Geständnis ihr Leben retten wird. Anna und Percy werden vor den Rat geführt. Anna sagt dem König, sie sei bereit zu sterben, fleht ihn jedoch an, ihr die Erniedrigung eines Prozesses zu ersparen. In der anschließenden Konfrontation behauptet Percy, er und Anna seien verheiratet gewesen, bevor Anna Gemahlin des Königs wurde. Anna kann Percys Behauptungen nicht widerlegen. Obwohl Heinrich bezweifelt, dass zwischen den beiden wirklich die Ehe geschlossen wurde, haben sie in seine Hände gespielt – ihre Verurteilung ist jetzt sicher. Percy und Anna werden abgeführt. Jane fleht Heinrich um Annas Leben an, doch er schickt sie fort. Das Urteil des Rats wird gemeldet: Die königliche Ehe ist aufgelöst, Anna und ihre Komplizen sollen hingerichtet werden.

Percy entdeckt, dass auch Rochefort der blutschänderischen Verschwörung zum Hochverrat für schuldig befunden wurde. Die beiden Männer beschließen, dem Tod mutig zu begegnen, gemeinsam und zusammen mit Anna.

In ihrem Kerker im Tower wird Anna von Fieberträumen geplagt. Vor ihren Hofdamen erinnert sie sich an glücklichere Zeiten: den Tag ihrer Hochzeit mit Heinrich, ihre erste Liebe für Percy und schließlich ihre Kindheit zu Hause bei ihrer Familie. Hervey und die Wachen treten ein, Anna erwacht und wird sich der schrecklichen Realität ihres Schicksals bewusst. Ihre Mitgefangenen werden hereingebracht. Smeaton wirft sich selbst vor, ihr Ende herbeigeführt zu haben. Anna umarmt Percy und ihren Bruder und fällt wieder ins Delirium. Als Glocken und Kanonenfeuer die neue Heirat des Königs verkünden, kommt Anna wieder zu Sinnen. Zornig verflucht sie das königliche Paar und schreitet zu ihrer Hinrichtung.

Synopsis

Anna Bolena

Inghilterra, 1536. Dopo quasi dieci anni di tumulti politici e religiosi, Enrico VIII è riuscito a liberarsi della sua prima moglie, Caterina d'Aragona, e ha incoronato Regina d'Inghilterra Anna Bolena, sua amante da lungo tempo. Tuttavia, nonostante la nascita della principessa Elisabetta, Anna ha perso due gravidanze e non è riuscita a dare al re un erede maschio.

Atto I
Al palazzo di Greenwich, i cortigiani discorrono della situazione della Famiglia Reale: la regina Anna, dopo meno di tre anni di matrimonio, è trascurata dal re e si dice che questi rivolga tutte le sue attenzioni ad un'altra donna, di cui s'ignora l'identità. Giovanna di Seymour, principale ancella di Anna, è stata chiamata per prestare i suoi servizi ma esita ad entrare nelle stanze della regina. Improvvisamente compare la regina, la quale chiede alla corte il motivo di tanto nervosismo. Avendo ammesso a Giovanna di sentirsi ella stessa in agitazione, Anna chiede al paggio Smeton di cantare per rallegrare la corte. Ma le parole della canzone le ricordano della felicità perduta e del suo primo amore, che ella ha tradito per l'ambizione di salire al trono.

Sola nella sua stanza Giovanna, che è la nuova amante del re, è assalita dai sensi di colpa per la sua slealtà. Entra Enrico, il quale dichiara appassionatamente il suo amore per Giovanna e le promette di sposarla e di darle un futuro glorioso. Giovanna è turbata da ciò che questo comporta per Anna, ma comprende che è ormai troppo tardi per tornare indietro.

Lord Rochefort, fratello di Anna, rimane sorpreso nell'incontrare Riccardo Percy, Conte di Northumberland, nei giardini del palazzo. Percy è stato richiamato dal re dall'esilio cui era stato condannato per essere stato amante della regina. Egli è venuto a sapere del turbamento di Anna e chiede di lei. La risposta di Rochefort è evasiva. Percy ammette che anche la sua vita è stata infelice da quando è stato lasciato da Anna. Giunge il re, che si accinge alla caccia insieme a un gruppo di cortigiani, seguito dalla regina, accompagnata dalle sue ancelle. Il re saluta freddamente la moglie, quindi dice a Percy che è lei che deve ringraziare per la sua liberazione. In realtà, Enrico ha organizzato il ritorno di Percy per mettere in trappola Anna ed è alquanto divertito dall'imbarazzo e dall'emozione che i due lasciano trasparire dandosi il saluto. Egli ordina quindi al suo consigliere Hervey di sorvegliarli.

Il paggio Smeton si aggira nell'appartamento della regina. Segretamente innamorato di lei, ne custodisce un'immagine che aveva rubato e che ora intende restituire. Sentendo arrivare Rochefort e Anna, Smeton si nasconde. Rochefort esorta la regina a incontrare Percy e a persuaderlo a lasciare l'Inghilterra, onde evitare ulteriori pericoli per entrambi. Malvolentieri, Anna acconsente. Entra Percy, il quale non riesce a nascondere di essere ancora innamorato di Anna. A sua volta, Anna ammette che il re non la ama più e, anzi, la detesta, ma rimane comunque ferma nel chiedere a Percy di lasciare il regno. Affranto, Percy estrae la spada. Smeton esce dal suo nascondiglio per soccorrere la regina e Rochefort entra per avvertirli che sta sopraggiungendo il re. Enrico irrompe nella stanza, con Hervey e la sua corte al seguito. Smeton proclama l'innocenza della regina, ma il re sequestra l'immagine come prova dell'infedeltà di Anna. Accusando tutti e quattro di cospirazione ed adulterio, egli fa arrestare Anna davanti all'intera corte.

Atto II
Anna è tenuta prigioniera nei suoi appartamenti presso il palazzo di Westminster a Londra. Le sue dame di compagnia attendono ansiose notizie dell'imminente processo, ma vengono improvvisamente convocate da Hervey affinché testimonino davanti al Consiglio dei Pari e vengono condotte fuori dalle guardie. Giovanna si introduce nell'appartamento di Anna per esortarla a scongiurare la condanna a morte dichiarandosi colpevole dell'adulterio e permettendo quindi al re di divorziare. Anna rifiuta, maledicendo la nuova favorita del re. Giovanna ammette di essere lei la nuova favorita. Anna, sconvolta, dapprima si adira, ma poi, impietosita dalla disperazione di Giovanna, la perdona, asserendo che è il re, e non Giovanna, ad averla tradita.

Smeton, sotto tortura, ha falsamente ammesso di essere uno degli amanti della regina. Egli crede così di averle salvato la vita. Anna e Percy vengono condotti davanti al Consiglio. Anna dice al re di essere pronta a morire, ma lo implora di risparmiarle l'umiliazione di un processo. Nell'alterco che ne segue, Percy afferma che lui e Anna erano sposati prima che ella diventasse moglie del re. Anna non nega tale affermazione ed Enrico, benché dubiti che i due fossero stati realmente uniti in matrimonio, coglie l'occasione per confermarne la condanna. Percy e Anna vengono condotti via. Giovanna implora Enrico di risparmiare Anna, ma egli non cede alle sue preghiere. Arriva il verdetto del consiglio: il matrimonio reale è sciolto e Anna e i suoi complici sono condannati a morte.

Dopo che Percy scopre che anche Rochefort è stato condannato per tradimento, i due risolvono di andare incontro alla morte con coraggio e uniti.

Nella sua cella alla Torre di Londra, Anna è preda del delirio. Davanti alle sue dame di compagnia, rievoca tempi più felici: il giorno del matrimonio ad Enrico, il suo primo amore per Percy e, infine, la sua infanzia in famiglia. Entrano Hervey e le sue guardie, e Anna viene riportata alla realtà. Vengono introdotti gli altri prigionieri. Smeton chiede perdono, accusandosi di aver causato la condanna di Anna. Ella tuttavia, dopo aver abbracciato Percy e suo fratello, è di nuovo in preda alle visioni. Quando si odono le campane e i colpi di cannone che annunciano il nuovo matrimonio del re, Anna riprende i sensi e, dopo aver maledetto la coppia reale, va incontro alla sua esecuzione.

Synopsis

Anna Bolena

Inglaterra, 1536. Após quase uma década de sublevações políticas e religiosas, Henrique VIII conseguiu se livrar de sua primeira esposa, Catarina de Aragão, e coroou como rainha da Inglaterra a sua amante de longa data, Ana Bolena. Mas, apesar do nascimento de uma princesa, Elizabete, Ana teve dois abortos naturais e não conseguiu dar um herdeiro masculino a Henrique.

Primeiro Ato
No palácio de Greenwich, os cortesãos discutem o estado dos assuntos reais: a rainha Ana, após menos de três anos de casamento, passou a ser negligenciada pelo rei e há rumores de que ele esteja se dedicando a outra mulher, ainda desconhecida. Jane Seymour, a principal dama de companhia da rainha, foi convocada para servir à rainha, mas hesita à porta dos aposentos de Ana. A rainha aparece subitamente, querendo saber o motivo do constrangimento e desânimo da corte. Ela admite a Jane estar aflita e pede ao seu pagem, Mark Smeaton, que cante uma canção para alegrar a todos. Mas a letra da canção lhe faz lembrar a felicidade perdida do seu primeiro amor, que ela traiu devido à ambição em se casar com o rei.

Sozinha em seu quarto, Jane, que aliás é a nova amante do rei, sente-se culpada pela sua traição. Henrique surge e declara apaixonadamente o seu amor, prometendo a Jane o casamento e a glória. Ela se incomoda com as ameaças dele quanto ao futuro de Ana, mas se dá conta de que é tarde demais para voltar atrás.

O irmão de Ana, lorde Rochefort, se surpreende ao encontrar Ricardo Percy, conde de Northumberland, no parque de Greenwich. Percy, embora banido por ter sido o antigo amante da rainha, foi convocado do exílio pelo rei. Ele ouviu falar da angústia de Ana e pergunta por ela. Rochefort responde evasivamente. Percy admite que a sua própria vida tem sido uma desgraça desde que ele e Ana foram separados. O rei chega acompanhado de um grupo de caça e seguido por Ana e as suas damas de companhia. Ele cumprimenta serenamente a sua esposa e diz a Percy que ele deve agradecer à rainha pelo seu perdão. Na realidade, ele providenciou a volta de Percy como armadilha para Ana e se diverte implacavelmente ao perceber as emoções e o constrangimento dos dois ao se cumprimentarem. Ele manda que o seu conselheiro Hervey espione o casal.

Smeaton, que está secretamente apaixonado pela rainha, se dirige aos aposentos desta para devolver uma miniatura que ele havia roubado dela. Ele se esconde, quando Ana surge subitamente, discutindo com Rochefort. Este implora-lhe a ver Percy, na esperança de que ela possa convencê-lo a abandonar a Inglaterra e evitar mais perigos a ambos. Ela concorda relutantemente. Percy entra em cena e é incapaz de esconder que ainda ama Ana. Esta admite que o rei não a ama mais e, aliás, a odeia, mas ela se mantém firme e implora a Percy que deixe o reino. Agitado, Percy saca a sua espada. Smeaton sai do seu esconderijo para proteger Ana e Rochefort entra correndo no quarto para avisar que o rei está se aproximando. Henrique irrompe no quarto, acompanhado de Hervey e de seu cortejo. Smeaton proclama que a rainha é inocente, mas o rei furioso confisca a miniatura como prova oportuna da aparente infidelidade de sua esposa. Ele acusa os quatro de conspiração adúltera. Ana é presa na frente de toda a corte.

Segundo Ato
Ana permanece presa em seus aposentos no palácio de Westminster, em Londres. Suas damas de companhia aguardam ansiosamente notícias do julgamento iminente, mas são subitamente convocadas por Hervey a prestar depoimento perante o Conselho de Pares do Reino. Elas saem com os guardas. Jane se esgueira para dizer a Ana que esta só poderá evitar a sentença de morte ao se confessar culpada e confessar os seus crimes de adultério, permitindo assim que o rei se divorcie dela. Ana se recusa, amaldiçoando a mulher que a substituiu na estima do rei. Jane admite ser essa mulher. Chocada, Ana inicialmente a ignora, mas em seguida sente pena do desespero de Jane. Ela afirma que o rei, e não Jane, a traiu.

Smeaton prestou falso testemunho sob tortura, alegando ser um dos amantes da rainha. Ele acredita que a sua confissão salvará a vida dela. Ana e Percy são trazidos diante do conselho. Ana diz ao rei estar pronta para morrer, mas implora-lhe que lhe poupe a humilhação de um julgamento. No confronto seguinte, Percy alega que ele e Ana eram casados antes de esta se tornar esposa do rei. Ana é incapaz de negar a alegação de Percy. Embora Henrique duvide que tenha havido troca de votos entre os amantes no passado, a informação o beneficia e a condenação dos dois se torna uma certeza. Percy e Ana são levados embora. Jane implora que Henrique mantenha Ana viva, mas este a ignora. Chegam as notícias sobre o veredito do conselho: o casamento real foi dissolvido e Ana e os seus cúmplices deverão ser executados.

Percy descobre que Rochefort também foi condenado como conspirador incestuoso em crime de traição. Os dois homens decidem enfrentar corajosamente a morte, juntos e com Ana.

Em sua cela, na Torre de Londres, Ana está delirando. Diante de suas damas de companhia, o seu pensamento se volta para momentos mais felizes: o dia do seu casamento com Henrique, o seu primeiro amor por Percy e, finalmente, a sua infância na casa da família. Hervey e os guardas entram e Ana desperta para a terrível realidade do seu destino. Os seus companheiros de prisão são reunidos. Smeaton se acusa de ter causado o fim da rainha. Ana abraça Percy e o seu irmão, voltando a se tornar insensível. Ao ouvir os sinos e o fogo dos canhões, anunciando o novo casamento do rei, Ana volta a si novamente. Ela amaldiçoa furiosamente o casal real e decide enfrentar a execução.

Synopsis

Anna Bolena

1536年、イングランドのウィンザー城。宮廷の人々が国王夫妻の噂話をしている。ヘンリー8世(伊名エンリーコ、以下同)の心が他の女に移って、アン王妃(アンナ・ボレーナ)への愛情が薄れているらしい。王妃の信頼厚い女官、ジェーン・シーモア(ジョヴァンナ・セイモー)が入ってくる。続いて王妃が現れ、悩みがあることをジェーンに打ち明ける。王妃は皆を元気づけようと、小姓のスメトンに歌を歌わせる。その歌詞は、幸せな想い出に彩られた初恋を思い出させた。それはヘンリーと結婚するために諦めた恋だった。

第一幕
実は、ジェーンこそが王の新しい愛人だった。彼女は王妃を裏切っているという良心の呵責にさいなまれ、一人寝室で悶々としていた。そこへ王が現れて情熱的に愛を語り、結婚と栄誉を約束する。ジェーンは、王がアン王妃を陥れようとしていることを知って動揺するが、今さら後戻りできないところまで来てしまっていることに気づく。
 アン王妃の兄、ロシュフォール卿がウィンザー公園でばったりリチャード・パーシー卿(リッカルド・ペルシ)に会って驚く。彼はアンの昔の恋人で、ヘンリー王に追放を解かれて戻ったばかりだった。アンの苦悩を噂に聞いていたパーシーは、ロシュフォールに彼女の様子を尋ねるが、ロシュフォールは答えをはぐらかす。パーシーは、アンと別れて以来、つらい人生を歩んできたことを打ち明ける。王の狩りの一行がやって来る。アン王妃と女官たちも到着する。王は王妃を冷たい態度で迎え、パーシーに向かって、恩赦の礼なら王妃に述べよと言う。実は、王は王妃に罠を仕掛けるためにパーシーを呼び戻したのだった。そして再会の挨拶を交わす二人の気持ちが揺れる様子を観察して、残忍な楽しみに浸った。王は二人を見張るよう家来に命じる。
 王妃に恋をしている小姓のスメトンは、以前に盗んだ彼女の小さな肖像画を王妃の居室に戻しに来た。アン王妃が兄ロシュフォールと共にやって来たので、スメトンは姿を隠す。兄のたっての願いとあって、王妃はパーシーに会うことを承諾してしまう。パーシーが現れて、今でも愛していると告白する。アンは自分が王に憎まれていることは認めるものの、毅然とした態度でパーシーの求愛を拒み、彼の愛情を受けるにふさわしい女性を見つけてほしいと懇願する。それなら自殺すると言ってパーシーが剣を抜いたところへ、突然、王が現れる。スメトンが出てきて姿を現し王妃の身の潔白を訴えるが、隠し持っていた王妃の肖像画をうっかり落としてしまったために、王はここぞとばかりに、に奪い取られる。王はそれこそ王妃とスメトンの不倫の証拠ではないかと言い立て、る。王妃、パーシー、スメトンは逮捕される。

第二幕
アン王妃はロンドンの部屋に幽閉されている。ジェーンが訪ねて来て、王が再婚できるようにすれば、処刑は免れられると言う。そしてそのためには、パーシーを愛していることを認め、自分が罪を犯したと認めればよいと勧める。しかし、王妃は彼女の意見を退け、自分の後釜に座ろうとしている女に対する憎しみを露わにする。ジェーンが、自分がその愛人であることを明かすと、王妃はショックを受けて彼女を拒絶する。しかしその後ジェーンの必死の訴えを聞き入れ、責められるべきは王であると言って、彼女を許す。
 スメトンは、「王妃の愛人だと証言すれば、王妃の命を救える」と信じ込まされて、虚偽の自白をするが、かえって王妃を窮地に追い込む結果となる。アン王妃とパーシー卿が裁判の場に引き出される。王妃は「死ぬ覚悟はできているが、裁判にかけられる屈辱を与えないでほしい」と王に懇願する。さらに王と対峙したパーシーは、王妃になる前、アンはもともと自分の妻だったと主張する。王はその言葉を信じないが、それなら王妃の座には、もっとふさわしい女が就くだろうと勝ち誇る。パーシーとアンは連れて行かれる。ジェーンが王妃の命乞いをするが、王は耳を貸さない。裁判の判決が出た。国王夫妻の婚姻は解消され、アンならびに共犯者は死刑に処されることになった。
 アン王妃は錯乱状態に陥っている。彼女の意識は嫁いだ日に戻って、少女時代のパーシーへの想いを語る。共に処刑されるパーシー、ロシュフォール、スメトンが連れて来られる。スメトンは自分のせいで王妃が死ぬことになったことを悔いる。ヘンリーが新しい王妃を迎えたことを知らせる鐘と大砲の音が響くと、アンはふと正気を取り戻す。そして王と新王妃に対する激しい呪いの言葉を口にし、処刑場へと向かう。